La misma calma que demuestra en el campo de juego, Iker Casillas, portero titular del Real Madrid y de la selección española, la manifiesta en los nuevos comerciales que una aseguradora está proyectando en televisión. Los cuatro anuncios presentan a Casillas en diferentes situaciones 'peligrosas', como quedándose encerrado en un ascensor un con grupo de fans, subiéndose en taxi con un conductor con poca vista, siendo sometido a una sesión de acupuntura por un viejo de origen asiático poco fiable y dejando su coche a un aparcacoches 'falso'. Debería haberse incluido un quinto anuncio, una Entrevista de Trabajo.
Esta semana he estado realizando diversos procesos de selección para distintos perfiles relacionados con la docencia y el tercer sector. En mi otro papel de Técnico de Selección, he podido ver a candidatos que han demostrado reunir competencias como planificación, flexibilidad, innovación, trabajo en equipo, etc. Curiosamente he echado en falta una competencia no prevista inicialmente en el perfil de exigencias: la “Calma” en Entrevistas de Trabajo.
Pero ¿Por qué tememos a las entrevistas de trabajo? ¿cuáles son los motivos que nos generan ese nerviosismo? ¿qué razones explican que un profesional cualificado no muestre todo su potencial en una entrevista atenazado por los nervios?
Algunas de las razones que justifican esos comportamientos pueden ser:
1: “Te juegas mucho” (o mi penúltima esperanza). Este hecho que está relacionado con el valor que se le conceda al trabajo está claro. Pero ¿acaso no se juega mucho la organización encargada de incorporar a uno de los postulantes?. Si pudiéramos cuantificar económicamente las pérdidas de una empresa que incorpora a un profesional con un bajo rendimiento, nos llevaríamos las manos a la cabeza.
2: “Es el último obstáculo hacia el Empleo” (o como te sentirías si lanzaras un penalti en el último minuto): Verdaderamente el proceso es largo. Aún obviando todas las fases dirigidas a mejorar nuestra cualificación, debemos confeccionar un curriculum atractivo, registrarnos en las webs de empleo, visitar empresas, realizar contactos… y por fin, suena el teléfono, la entrevista. También es complicado el proceso de selección: análisis de detección de necesidades dentro de la Empresa, análisis del puesto de trabajo (con o sin competencia), reclutamiento externo/interno, preselección, etc.
3. “Las características personales son ya más importantes que las técnicas o profesionales” (lo importante es el interior): las competencias está ahí incluso para personas ajenas a los RRHH. “Sí, estaba buscando una auxiliar de ayuda a domicilio, sobre todo que sea apañada y trabajadora”. Estas cualidades no están en la hoja de vida pero sí que deben manifestarse en la entrevista de trabajo.
4. “Es una arma de doble filo” (o como los locos, no me fío). El candidato con mejor formación y experiencia no siempre es el candidato seleccionado; por el contrario, sí hay candidatos que en principio parten con desventaja, en cuanto a su cualificación, pero que demuestran que pueden ser los mejores para el puesto.
Razones justificables o no, seguro que esta escena del film francés Recursos Humanos (Laurent Cantet, 1999,) directamente extraída de mi Taller de Entrenamiento en Selección “Una Entrevista de Cine….” os ayuda a reflexionar sobre el tema. Espero que os guste.